Interview to Alan Berliner

By Marta González and Marina Pereda

———————————

Alan Berliner is a filmmaker that challenges himself in every documentary he makes. However, you won’t see him climbing to the highest peak or burning himself on fire. He works with intimate emotions, he narrates the stories nobody would tell aloud, his films are focused on the most delicate relationships someone will ever have: family. In a recent conference in the University of Navarra he said ‘I am worried nobody talks to me again.’

His last film First Cousin Once Removed was presented in Spain last February in the Punto de Vista Festival, and it follows the path that Berliner draw at the starting of his career as a filmmaker: the task of translating from the inside into the outside, from the past into the present, from the footage into the film. First Cousin Once Removed is a film about Edwin Honig, translator and cousin of Alan Berliner who suffers from Alzheimer’s. In this audio clip, Berliner explains how the idea of making a film about him came up.

However, this new film presents a worry Berliner didn’t used to pay so much attention in his previous work: the theme of future. In order to talk about future, he uses more film footage than ever. He needs to have the actual, live images of Edwin. As Bazin used to say, photography embalms time. It seems that due to his family’s historical, Berliner has many chances of losing his memory. Filming could be an attempt not only to preserve his cousin’s memory but also his own. ‘I was making a film about a relationship’, he said in the presentation of the film. And here, he explains why conversations are the basis of this work and how it was to talk to Mr. Honig.

Also, being Edwin a poet, the issues related to language, words and the need of expressing oneself are present in the film. The way in which Berliner shows his cousin to the audience (in a chair, next to a window watching a bird) makes us think of a solitary man where most of his life was happening in his mind, where nobody could access. Even though Mr. Honig had children, Berliner has always been the closest relative to him and sees him as a mentor. In a way, this fact transforms him in a translator to his own family.

This is what Berliner says about his own film and the experience of working with Edwin Honig: ‘… learning when memory is turn away from the bone of the psyching, when memory has turned away from the spine of being… you know, what happened to someone? it’s maybe the closest I ever get to making a film that really captures the fragility of being human.’

If you liked this, maybe you like this post about my visit to Alan Berliner’s studio in New York.

Entrevista a Juan Ferrer

Ayer terminó la decimonovena edición de la Mostra de Cine Latinoamericano de Cataluña, celebrada en Lleida.

thDespués del acto de clausura, pudimos hacer balance con su director, Juan Ferrer, quien también nos explicó qué dificultades y expectativas se presentan al organizar un festival de cine. “El objetivo de la Mostra es acercar la cultura latinoamericana a Cataluña, y la cultura catalana a Latinoamérica. Es un camino de ida y vuelta”, explica. Este año, “el reto ha sido sacar la Mostra adelante, ha costado mucho esfuerzo. Lo que está pasando no afecta solo la Mostra sino a la cultura, a la cultura en general, que es lo importante.” De esta última edición, Ferrer resalta que uno de los cortometrajes ganadores (Pothound, de Cristopher Guiness) proviniera de Trinidad y Tobago. “Es significativo, cuando normalmente los grandes productores de películas son Argentina, México y Brasil.”

La película seleccionada como Mejor Largometraje y galardonada con la Mejor Dirección fue la ecuatoriana Mejor no hablar de ciertas cosas, de Javier Andrade. O Som Ao Redor, del brasileño Kleber Mendoça, obtuvo una mención especial del jurado a la Mejor Película y el premio Casa América al Mejor Guión. Los actores Carlos Vallarino y Roxana Blanco, protagonistas del filme argentino La Demora, consiguieron los premios al Mejor Actor y Actriz, respectivamente. El último Elvis, de Armando Bo, se erigió con el premio a la Mejor Opera Prima y el segundo Premio del Público. Los otros dos premios del público fueron para La vida precoz y breve de Sabina Rivas y Por un tiempo (enlace a la entrevista de su director en este blog), que se estrenaba en esta Mostra.

“Algunas de estas películas se estrenarán en sus países y, esperamos, llegarán a las salas. Ese es el objetivo de un Festival: mostrar las películas para acercar la cultura, pero también intentar que lleguen a los cines, a los espectadores. Esto no siempre se consigue, pero la Mostra hace su pequeña aportación para impulsar la distribución de estas películas”. Por eso, es crucial realizar una selección adecuada de las propuestas que se traen a la Mostra.

El año pasado, Juan Ferrer obtuvo el Premio de Honor a la contribución a la difusión del Cine Latinoamericano en España por el festival Semana de Cine Iberoamericano de Villaverde (Madrid) y el de Mejor programador de Festivales, concedido por Casa América de Madrid. Al preguntarle cómo se eligen las películas que se incluirán en un festival, explica que “el criterio es el de un comité de selección. Intervienen varias personas en el diseño de la programación; lo más importante es que sea coherente, unitaria.” En esta edición, las películas presentadas tenían en común su presupuesto bajo-medio y en todas ellas se veía la intención de, ante todo, contar historias cotidianas con una gran intensidad emocional. También se ha apostado por la variedad, incluyendo largometrajes de ficción, películas documentales y cortometrajes; siendo muchas de las propuestas presentadas, las primeras obras de los directores.

Respecto al futuro de la Mostra, Juan Ferrer tiene claro cuál es el reto: conseguir que los directores vengan a presentar sus películas y recibir los premios. Algo que, de momento, es imposible por la falta de presupuesto pero que enriquecería aún más la Mostra de Cine Latinoamericano y completaría el objetivo de intercambio cultural.